Cuando Volkswagen se hizo con los activos de Bugatti, debe ser que la megalomanía reinante en la firma, desde el mismo día de su fundación, se les contagió a todos. Mientras se iba pensando en el futuro de un nombre tan mítico y mientras se iban trazando los caminos a seguir, se dedicaron a presentar diversos prototipos para tantear al público. Para ir adelantando la llegada de la ‘nueva Bugatti’.

Prototipos todos ellos, o casi todos, con formato deportivo desparramantes y sin sentido, con potencias que nunca bajaron de los 550 CV equipando un motor de 6.255 centímetros cúbicos, 18 cilindros en W y nada de sobrealimentación. Hasta que un día, muy seguramente con un exceso de cafeína en el cuerpo, el señor Piëch, que tanto ha dado qué hablar durante algunas décadas, anunció la llegada del ‘coche de los 1.000 CV’ y estaría firmado por Bugatti. Además, superaría los 400 km/h.

Bugatti Chiron récord

Ni siquiera sabía si se podía hacer algo semejante, pero lo dijo. Ahora, con algo de perspectiva, suena incluso romántico. Algo raro en una industria cuyo único objetivo es económico y donde el romanticismo fue asesinado con nocturnidad y alevosía hace muchas décadas. Pero aquí estamos, con el sustituto de aquel coche de los 1.000 CV, el Bugatti EB16.4 Veyron, que en sus últimos coletazos de vida llegó a rendir 1.200 CV.

Ahora, el Bugatti Chiron anuncia nada menos que 1.500 CV y 1.600 Nm. Una velocidad punta que alcanza los 458 km/h y un precio por encima de los 2,5 millones de euros. Y lo mejor de todo, principalmente para Volkswagen: el Chiron será un coche rentable, ganarán dinero con el y no como ocurrió con el Veyron, que según la fuente, suponía una pérdida de casi cuatro millones de euros por unidad.

Juan Pablo Montoya al volante del Bugatti Chiron

El Bugatti Chiron es, básicamente, una evolución muy profunda del Veyron y un coche con el que pretenden callar muchas bocas. Por ejemplo, el equipo de ingenieros, durante una entrevista en el Salón de Frankfurt con automotive News, dijeron que el coche estaba preparado para alcanzar y resistir una velocidad de 499 km/h, pero que no existen neumáticos actualmente para lograrlo. No obstante, para demostrar el poderío de esta máquina, han batido un récord que será suyo durante mucho tiempo: 0-400-0 en 42 segundos.

Con Juan Pablo Montoya al volante, el Bugatti Chiron ha sido capaz de batir un récord brutal. Acelerar desde parado hasta los 400 km/h y después, detenerse por completo, en el menor tiempo posible. Exactamente, ha invertido 41,96 segundos y una distancia de 3.112 metros para completarlo todo. Los 400 km/h se alcanzaron en 32,6 segundos, necesitando 2.621 metros para conseguirlo. Siendo necesarios otros 10 segundos y casi 500 metros (491 metros para ser exactos) para quedarse completamente parado.

Interior del Bugatti Chiron durante el récord

El presidente de Bugatti, Wolfgang Durheimer, se pronunció al respecto: “Bugatti es la primera marca que no solo calcula como de rápido puede ir un coche desde parado hasta los 400 km/h y después detenerse, sino que lo lleva a la práctica. Donde otros se conforman con la teoría, nosotros validamos nuestros datos en la vida real, como hemos hecho con el Chiron”.

En palabras del propio piloto: “Es realmente increíble el ver como no se necesitan grandes preparaciones como hacemos nosotros en competición para realizar el 0-400-0. Con el Chiron es todo demasiado fácil. Simplemente te subes y conduces”.

Javi Martín


Fotos del Bugatti Chiron durante la consecución del récord