Desde que desapareciera el ya más que mítico Ford Escort RS Cosworth, se echaba en falta la tracción total en los compactos deportivos de la firma americana, así como un carácter más racing y un espíritu de carreras similar al que desprenden los Ford Cosworth. Llegó a finales de 2016 haciendo a los aficionados soñar: 13 años y tres generaciones del Ford Focus RS para, de nuevo, tener un compacto racing digno de las siglas RS y que hiciera un claro homenaje a los Cosworth .

La primera generación del Focus RS estaba muy cercano a todo lo que pedían los aficionados, con un comportamiento con un puntito radical aunque algo por debajo en potencia respecto al Escort Cosworth (215 CV vs 227 CV) y únicamente con tracción delantera. Menos mal, que el diferencial autoblocante Quaife estaba ahí, aunque era en parte culpable de lo radical del comportamiento. Pero la segunda generación, aunque potente y de imagen casi calcada al coche del WRC, no era tan deportivo como el MK1.

Pero Ford escuchó lo que se decía y al mismo tiempo veía no sólo como la potencia de los compactos subía sin parar, sino también veía como los rivales más fuertes hacían uso de la tracción total para reventar los cronos una y otra vez. Los americanos no son nuevos en este mundillo, saben muy bien cómo hacer deportivos y el actual Focus RS es el mejor ejemplo (exceptuando el brutal Ford GT) y la tracción total tampoco tiene demasiados secretos para ellos.

Ford Focus Rs Option Pack

Así, cuando presentaron el Ford Focus RS las cosas se ponían muy serias. Tenía 350 CV procedentes de un 2.3 EcoBoost procedente del Ford Mustang europeo, que llegaban al asfalto a través de un sistema de tracción total muy avanzado que incluía reparto vectorial y un llamativo ‘modo drift’ para poder desparramar sin control.

El Ford Focus RS no tardó en recibir toda clase de críticas que han seguido sin parar todo este tiempo. Hay quien ha babeado hasta la saciedad con sólo verlo y han necesitado de cuatro tíos para sacarlo del coche. También hay quien ha soltado la típica frasecita ‘muy potente, pero sigue siendo un Ford’ (incultos) y quien no ha podido evitar poner pegas a todo lo que pasaba por su cabeza, aunque haya unanimidad en algo: mejor con carrocería de tres puertas. Carrocería que no se ofrece en el Focus debido a la evolución del mercado, aunque habrá quien lo tache de involución…

Y así llegamos hasta mediados de 2017 cuando Ford lanza una versión especial y limitada del Focus RS tanto para Estados Unidos como para Europa. Una edición denominada en Europa (la que nos interesa) como Ford Focus RS Option Pack y supone para muchos, una clara despedida. No lleva ni año en el mercado y parece que todo llega a su fin.

Interior Ford Focus Rs Option Pack

La característica más interesante del ‘Option Pack’ es la disponibilidad del autoblocante Quaife en el eje delantero. Un diferencial de tipo mecánico para más inri. Con esto, evidentemente, se gana tracción y estabilidad en el eje delantero’

‘Para los amantes de la conducción más avanzados, el agarre adicional que permite el diferencial Quaife hará aún más fácil encarar curvas a gran velocidad en circuito, maximizando la aceleración en la salida. La nueva puesta a punto también ofrece más estabilidad y control en frenadas fuertes. El Focus RS Option Pack lleva nuestra filosofía ‘fun to drive’ al siguiente nivel para un coche de calle’. Leo Roeks, responsable para Europa de Ford Performance.

Este nuevo diferencial se ha puesto a punto como cabe esperar, para que trabaje en consonancia con todo el sistema de tracción total y con los sistemas electrónicos, mientras el resto del coche permanece intacto y sólo recibe algunos detalles de equipamiento.

Javi Martín


Fotos del Ford Focus RS Option Pack