Viendo el contenido de nuestro blog, es muy posible que hayas caído en la cuenta de que nos gustan los coches. Sobre todo los coches deportivos y potentes, esas máquinas que roban el sueño a muchos. Y en parte estarás en lo cierto: nos gustan los coches deportivos y potentes, pero también nos gustan aquellos lujosos y con clase como el Mercedes Clase S Coupé.

Realmente nos gustan todos los coches como aficionados que somos, todos tienen algo que contar, algo que ofrecer. El problema es que automóviles como el Mercedes Clase S son demasiado buenos como para no desearlos y sus versiones cupé son el culmen del automóvil. La combinación perfecta de la dinámica de conducción, del lujo y del confort. Unidos a propulsores de cifras casi obscenas y los últimos desarrollos en cuanto a tecnología.

Mercedes Clase S Coupé

Son cosas que se multiplican en el Mercedes Clase S Coupé. La ‘sonderklasse’ es la máxima expresión de la marca y el coupé va un paso más allá del sedán en cuanto a exclusividad e imagen. Incluso incorpora cosas que el sedán no lleva, como unos pilotos de diodos LED (33 diodos por piloto) que pueden regular la intensidad de las luces de freno según condiciones de conducción y luminosidad.

Tecnología punta como el sistema ‘Intelligent Drive’ que aúna una serie de asistentes a la conducción, para dar forma a un modo de conducción semi autónomo, están igualmente presentes en el Mercedes Clase S Coupé. Aunque, como modelo teóricamente deportivo (más Gran Turismo que deportivo), incluye otros sistemas diseñados para que la dinámica de conducción sea lo más refinada posible.

Mercedes Clase S Coupé

Por eso destaca, por ejemplo, el sistema llamado ‘Magic Body Control’, que se trata de una suspensión adaptativa que gracias a una cámara instalada en la parte delantera y a unos amortiguadores regulables, puede ir cambiando el tarado de la suspensión según el trazado y además, para asegurar una estabilidad máxima y un confort fuera de lo normal, inclina la carrocería 2,65 grados hacia el interior de la curva. Con eso, se contrarrestan inercias haciendo mucho más cómodo el paso por curva, pero sobre todo, más rápido y seguro.

Igualmente, cabe destacar la gama de propulsores ofertada. El Mercedes Clase S Coupé es un modelo que pretende luchar con coches como el Bentley Continental GT, algo que requiere de refinamiento, potencia y sofisticación. Bajo el capó se pueden encontrar un total de dos motores, aunque existan tres versiones. Esto se debe a que dos de esas versiones comparten motor, con distintas especificaciones. Ese motor es el V8 4.0 Biturbo que rinde 469 CV en el Mercedes S560 Coupé o bien, nada menos que 612 CV en el Mercedes-AMG S63 Coupé. En cuanto al tercero, el summum del refinamiento, de la potencia y de las prestaciones, está el V12 6.0 Biturbo del Mercedes-AMG S65. Un monstruo con 630 Cv y 1.000 Nm capaz de ser tan suave en su funcionamiento, como bestial y rotundo.

Interiores del Mercedes Clase S Coupé

Y todo esto rodeado por materiales de primerísima calidad, como varios tipos de piel para las tapicerías o diversos elementos decorativos en forma de maderas de nogal, de fresno o incluso madera de magnolia, así como inserciones de aluminio o fibra de carbono.

Es imposible que no nos guste el Mercedes Clase S Coupé. Sobre todo el S65 con sus 630 CV y 1.000 Nm de par. Es una locura que nos gustaría tener en el garaje. Sin duda.

Javi Martín


Fotos del Mercedes Clase S Coupé


Fotos del Mercedes-AMG S63 Coupé


Fotos del Mercedes-AMG S65 Coupé