Skoda es uno de los fabricantes más interesantes del mercado. Su evolución, como se ha comentado alguna vez en este blog, ha sido notoria y actualmente, su relación calidad-precio es casi imbatible. Todavía queda camino por delante, sigue por detrás del resto de marcas generalistas del grupo pero no se puede obviar que por imagen, por calidad y por precios, está cerca de superar a SEAT.

Evidentemente, para todos los simpatizantes de la firma española, esta idea no es para alegrarse. Es como si Volkswagen tuviera algo en contra de la compañía de Martorell, no en balde, es el miembro del grupo que más veces ha puesto contra las cuerdas a la casa matriz con sus modelos y eso, no gusta en Alemania. Si bien se sigue apostando por la marca española en VAG, Skoda gana terreno.

Skoda Octavia RS 245

Un terreno que gana con todo el derecho del mundo, ofreciendo versiones como el Skoda Octavia RS o nuestro protagonista, el Skoda Octavia RS245, el coche de producción más potente que ha fabricado la marca checa hasta el momento. Un modelo que sigue estando por debajo de SEAT y Volkswagen en cuanto a prestaciones y potencia, pero cuya imagen es muy buena. No hablamos de diseño, aunque también haya ganado muchos enteros, sino de percepción por parte del público. De reputación.

Skoda es hoy día una firma que se ha ganado el respeto de todos. Sus coches son compras muy interesantes debido a su precio, accesible para todos, pero ofreciendo buenos coches, bien fabricados, fiables y con una dinámica de conducción 100% Volkswagen. Es decir, se trata de coches fáciles, pero eficaces. No son deportivos puros, pero garantizan una buena eficacia. Son coches que no destacan en nada pero lo hacen todo, o casi todo, bien. Una compra redonda como se suele decir.

Con versiones como el Skoda Octavia RS 245 afianzan su imagen y sube un peldaño más en cuanto a categoría sin que ello conlleve un aumento notable en las tarifas. Sirva como ejemplo los precios del coche que ilustra las imágenes: puedes tener uno a estrenar por 28.860 euros, siendo el más caro la carrocería Combi (familiar) con cambio DSG de siete relaciones por 31.430 euros. Precios evidentemente sin extras, pero que vienen hasta los topes incorporando cosas como una suspensión deportiva 14 milímetros más cerca del suelo, una dirección de progresividad variable o un diferencial de control electrónico.

Skoda Octavia

Bajo el capó está el conocido y heterogéneo propulsor de cuatro cilindros turbo, con 2.000 centímetros cúbicos (el 2.0 TSi) en versión de 245 CV. Así mismo, genera 370 Nm entre 1.600 y 4.300 rpm permitiendo acelerar de 0 a 100 en 6,6 segundos. La velocidad, como siempre que un fabricante alemán tiene potestad, está limitada a 250 km/h.

Habrá quien diga que por muy potente que sea, seguirá siendo un Skoda. Palabras que dejarán claro su tremenda falta de información y su poco conocimiento del sector. Es un coche fabricado por uno de los grupos automovilísticos más grandes e importantes del mundo (el más grande de Europa), cuya calidad está sobradamente demostrada. Comparte elementos como el motor con marcas como Audi, ofreciendo una calidad de fabricación y materiales al nivel de los mejores modelos de SEAT por menos dinero… y la misma fiabilidad que el resto de marcas englobadas dentro de VAG.

Javi Martín


Fotos del Skoda Octavia RS 245