El sector del automóvil ha cambiado una barbaridad con los años. Ha ido mutando con diversas generaciones de vehículos con diferentes intereses, propuestas completamente distintas y tendencias que poco o nada se parecen. Hemos visto como los compactos ofrecían una cantidad de carrocerías sorprendente. Al mismo tiempo, los monovolúmenes se hacían dueños de la situación hasta límites insospechados. Los descapotables con techo metálico se convirtieron en una opción la mar de interesante y los motores diésel han dominado el mercado europeo durante décadas.

Un panorama que hoy apenas ha dejado huella en el sector. Los compactos han desechado todas las carrocerías hasta dejar únicamente las de cinco puertas. La oferta de monovolúmenes ha quedado reducida a la mínima expresión. Los descapotables han vuelto a las capotas de lona ‘de toda la vida’ y los motores diésel han pasado a suponer menos del 40% de la cuota de mercado, habiendo llegado a dominar el 90% de la misma. Mientras tanto, los sedanes, unos coches establecidos desde hace décadas sufren los envites de la nueva moda llamada SUV, que se ha posicionado como la tendencia actual en todos los sectores. […]