En 1957  Lotus puso en fabricación un vehículo que destacaba, principalmente, por básico. Tenía cuatro ruedas, dos asientos, volante, pedales y todas esas cosas evidentemente, así como una mínima carrocería que parecía un fórmula con los guardabarros traseros integrados en la carrocería, los delanteros independientes de la misma y sin alerones. Creación de un personaje que proyectó algunos de los Fórmula 1 más revolucionarios de la historia y que se hizo famoso por una filosofía que hoy día, sigue siendo sello de identidad de Lotus, la marca que este mismo ingeniero fundo. Ese personaje era Colin Chapman y el coche era el Lotus Seven, modelo que nació bajo la premisa de máxima simplicidad, pudiendo usarse en carreras de la época sin necesidad de un alto presupuesto y estando homologado para carretera al mismo tiempo.

Aquel cochecillo, uno de los primeros en ofrecerse en formato kit (se entregaba desmontado en una caja para que su propietario lo montara en su casa) fue todo un éxito entre los aficionados por sus sensaciones, su condición de deportivo ‘puro’ y por su eficacia, a pesar de contar únicamente con 40 CV y una velocidad de 130 km/h. Estos aficionados, que siempre están a todo, enseguida descubrieron el potencial de un coche tan sencillo y cuyo peso no superaba los 500 kg. Se podían montar diferentes motores afinados por Cosworth que llegaban hasta los 105 CV, convirtiendo a una maquina tan básica en un ‘juguete’ muy serio.

Interior Donkervoort D8 GTO-RS 2017

Su fabricación por parte de Lotus llegó hasta 1975 pero el modelo no se perdió en la historia, pues Caterham Cars, el principal distribuidor de Lotus en el sur de Londres compró los derechos del Seven y ahora, casi a punto de terminar 2016, sigue fabricándose casi calcado a su última serie como Caterham Super Seven y se considera la ‘réplica oficial’ de aquel Lotus Seven. No obstante, existen muchísimas réplicas del Seven de mayor o menor acierto, como el Hispano-Alemán Mallorca, que se fabricó en ESpaña con mecánicas SEAT 1430 y 1.800 FU o destacando algunos modelos que pretenden ser evoluciones del concepto lanzado en 1957 por Colin Chapman y que en ocasiones resultan desproporcionadas y brutales. Y si, no nos importaría ponerle las manos encima a uno de esos…

Es aquí donde encaja a la perfección Donkervoort, entre los fabricantes que ofrecen ‘evoluciones’ sobre el concepto del Lotus Seven llevadas al extremo. Muy al extremo en este caso. Se trata de una compañía holandesa de la que, generalmente, no se habla mucho. Es algo así como Radical Cars, a la que todos (o casi todos) los aficionados conocen y aprecian, pero al ser una fábrica de poca tirada, las novedades son mínimas aunque suelen ser de órdago, como en esta ocasión. El Donkervoort D8 GTO-RS se presentó en el mes de mayo de 2016, anunciando una tirada limitada a 40 unidades al precio de 150.000 euros, no en vano y para hacernos una idea, ellos mismos lo definen como ‘mezquino, más extremo y algo más grande’, lo que permite hacerse una idea de que esconde un coche como este.

Donkervoort D8 GTO-RS

Su parecido con el Lotus Seven es meramente casual, por seguir el concepto principalmente podríamos decir y ayudándose de la imaginación; un capó es super largo,  asientos casi sobre el eje trasero, guardabarros delanteros independientes de la carrocería y un habitáculo completamente espartano son los parecidos que se pueden apreciar. Bajo ese largo capó, poco que ver con el Seven de Chapman ni con Caterham, pues se esconde un 5 cilindros turbo de origen Audi con 2.500 centímetros cúbicos del que no han anunciado cifras, pero del que la propia Audi extrae hasta 400 CV. Con este propulsor la sencillez del Seven original se va al traste, aunque las prestaciones se disparan. y se acompañan de una gestión electrónica suministrada por Bosch, con ‘Launch Control’, función doble embrague automática y todo un equipo de indicadores e instrumentación más propia de un coche de competición. Abunda la fibra de carbono, el cuero, el alcántara, el aluminio… es la máxima evolución del concepto Seven o al menos, eso pretenden…

Además, se ofrece en dos versiones, una enfocada a las vías públicas denominada ‘Bare Naked Carbon Edition’, del que se harán 15 coches y como su denominación indica, tendrá mucha fibra de carbono vista, sin pintar, dejando la otra versión para las pistas cerradas bajo el nombre de ‘Race Edition’ y del que se fabricarán únicamente 10 ejemplares con algunos componentes exclusivos como una caja de cambios secuencial con desarrollos específicos.

Brutal, no hay duda, pero sigue siendo menos radical y salvaje que el Caterham Seven 620R, con una potencia de nada menos que 310 CV para 572 kg de peso o sobre todo, comparado con el absurdo Caterham RST-V8 Levante que declara 550 CV para 520 kg.

Javi Martín

Caterham Seven

Caterham Seven 620 R

Caterham RST-V8 Levante

Caterham RST-V8 Levante


Fotos del Donkervoort D8 GTO-RS