Jaguar F-Type Rally Car

Jaguar es una firma con mucha historia. Su historia comienza en 1922 bajo la denominación de Swallow Sidecar Company y sí, su finalidad era fabricar sidecares para motos. Un ejemplo más de marcas de coches cuyo inicio poco tuvo que ver con la industria del automóvil, pero que por el devenir de las cosas, terminó en el sector. El nombre de Jaguar apareció tras la Segunda Guerra Mundial para evitar las connotaciones negativas de sus iniciales, SS, con el bando Nazi.

Desde ese momento, la marca ha sido conocida por sus grandes sedanes de talante marcadamente deportivo y por sus éxitos en competición. De hecho, la fama de Jaguar proviene de carreras como las 24 Horas de Le Mans, pues fue capaz de proclamarse campeón en 1951, 1953, 1955, 1956 y 1957. Sin embargo, como suele ocurrir con los fabricantes de automóviles de alta gama que intentan sobrevivir en solitario comercializando exclusivamente coches muy caros, terminó sus días en el seno de Ford para, posteriormente, acabar en manos de TATA Motors.

Jaguar F-Type Rally Car

Pero desde que la empresa de origen indio tomó el control de Jaguar, junto a Land Rover, ambas marcas han crecido notablemente y actualmente forman un grupo industrial que comparte multitud de elementos. Jaguar-Land Rover se encuentra actualmente en uno de los mejores momentos de su historia y se permite el lujo de lanzar modelos de ensueño con la tecnología más avanzada y motores bastante potentes, como el alabado V8 5.0 sobrealimentado por compresor, capaz de rendir 575 CV en sus variantes más salvajes.

Uno de los modelos más aclamados de este binomio británico es el Jaguar F-Type, un coche que en sus dos versiones, coupé y descapotable, ha sido un éxito y un automóvil que se ha ganado a la crítica con un diseño espectacular. Justamente el coche elegido para celebrar los 70 años del Jaguar XK120, el primer deportivo de la marca puesto en circulación en 1948. Realmente, como viene siendo costumbre, se trata de una versión que mejora equipamiento y ofrece un acabado específico sin cambios reseñables en cuanto a bastidor o propulsores, ya que incluso se ofrece con los seis cilindros (descartando el cuatro cilindros turbo).

Jaguar F-Type Rally Car

No obstante, esta variante (en versión descapotable) ha sido la base para crear un auténtico coche de rallyes con especificaciones FIA que no competirá en ningún campeonato. Se trata de un homenaje al mismo Jaguar XK120, modelo que logró para la firma británica toda una larga lista de victorias en competición, incluyendo rallyes. Es más, las carreras más famosas de los años 50, época en la que compitió el Jaguar XK120, son todas de la modalidad de rallyes. Y si no son todas, la gran mayoría. El resultado es espectacular y las fotos oficiales que la marca ha publicado ahondan más en esa faceta.

Los cambios para llegar a cumplir con las regulaciones de la Federación Internacional de Automovilismo son muchos. Por ejemplo, salta a la vista la jaula antivuelco integrada, los bucket de carreras con arneses, el freno de mano hidráulico con mando sobreelevado y fabricado con fibra de carbono o la mayor altura respecto al suelo. Esto se consigue mediante una suspensión especial, totalmente regulable, que incorpora muelles más blandos para digerir mejor las irregularidades del terreno. Los frenos tienen pinzas de cuatro pistones en ambos ejes, se incluye un diferencial trasero de deslizamiento limitado así como unas llantas específicas para tierra, con neumáticos a juego.

Jaguar F-Type Rally Car

Bajo el capó está el bloque de la familia Ingenium, el dos litros turbo con 300 CV y 400 Nm de par. Un motor de última generación que monta cosas como bomba de aceite de caudal variable, válvula de descarga para el turbo de control electrónico y un cambio automático de ocho relaciones.

Javi Martín


Fotos del Jaguar F-Type Rally Car