McLaren Speedtail

En los años 90, McLaren rompió todos los moldes y destrozó todos los estándares en lo referente a coches deportivos. Bajo la denominación de ‘F1’, puso en circulación un automóvil que todavía hoy, se considera el ‘mejor deportivo de la historia’. Era un coche diseñado por Gordon Murray, con la eficacia y la deportividad como máxima premisa e incluso llegó a ser el coche más rápido del planeta rodando a 391 km/h. Un mito del automovilismo que hoy tiene su réplica, o al menos, así lo pretenden desde la misma McLaren.

No es ninguna novedad que los británicos tenían algo en el horno. No han dejado de lanzar pequeños adelantos, dando ideas o anunciando a bombo y platillo que iban a desarrollar un superdeportivo con el puesto de conducción en el centro, como aquel McLaren F1 de Gordon Murray. Y ese coche ya es realidad, se llama McLaren Speedtail y todo parecido con el F1 es pura casualidad. Está más próximo a un concept car de hace unos pocos años que a un coche de producción. Sus formas, sus prestaciones o su tecnología, parecen de otra época.

McLaren Speedtail

Todo en este espectacular aparato se articula en torno a un chasis monocasco realizado con fibra de carbono específico para el Speedtail que se viste con una carrocería cuyas formas impactan. Obviamente, esas formas las ha dictado el túnel de viento, elemento que también ha provocado que la longitud del coche alcance los 5,14 metros. Es tremendamente largo, como un Audi A8 o un Mercedes Clase S. Sirva como referencia su ‘hermano’ de gama, el McLaren 720S, cuya longitud se queda en 4,54 metros. Una longitud similar, por poner otro ejemplo, a la que tiene el Porsche 911, con 4,49 metros.

El objetivo de una carrocería tan larga es aerodinámico. Ni más ni menos. La cabina está muy adelantada, mientras que tras ella, todo se alarga y se estrecha hasta terminar en una zaga rematada por un enorme difusor y en unos mínimos pilotos. Esta característica reduce la resistencia al avance y minimiza las turbulencias en la parte trasera, favoreciendo un flujo de aire limpio y rápido. Es por ello que su carrocería cuenta con formas muy suaves, sin aristas, sin elementos que sobresalgan ni enturbien el flujo que parte del frontal hacia atrás. De hecho, una de las cosas que más llaman la atención son las llantas delanteras carenadas con una cubierta de fibra de carbono. También destaca la ausencia de retrovisores laterales, sustituidos por unas cámaras retráctiles (cuando se guardar, quedan totalmente enrasadas en la carrocería).

McLaren Speedtail

McLaren afirma que la fibra de carbono empleada para fabricar la carrocería es flexible, permitiendo cambios de incidencia según necesidades. Además, la propia marca destaca el proceso que se ha usado para tratar este material, denominado ‘Titanium Deposition Carbon Fibre’. que se basa en incluir titanio entre las fibra de carbono.

Justo detrás de los asientos, que son tres por cierto, está en grupo propulsor. Un bloque híbrido con motor V8 biturbo de gasolina que rinde nada menos que 1.050 CV. Esta motorización lo convierten en el McLaren más rápido de todos los tiempos, con una aceleración de 0 a 300 km/h en 12,8 segundos y una velocidad máxima de 408 km/h. Para llegar hasta esta cifra, recurre a una función llamada ‘Velocity’, que rebaja la altura de la carrocería en 35 milímetros, ajusta la aerodinámica activa para reducir la resistencia lo máximo posible y activa un programa para el motor que sólo tiene en consideración las prestaciones.

McLaren Speedtail

Pero no acaba aquí lo impactante del McLaren Speedtail. Su habitáculo es más propio del Enterprise. El puesto de mando se caracteriza por tres pantallas digitales que ofrecen todo tipo de información. Además, a los lados del habitáculo se colocan otras dos pantallas para las imágenes de los retrovisores digitales. El asiento del conductor, colocado en el centro, se fabrica con fibra de carbono, mientras que los otros dos están integrados en el monocasco y se colocan algo más retrasados. El parabrisas tiene una zona superior con función electrocromática, que hace posible prescindir de parasoles y en el plafón del techo están los mandos para poner en marcha el motor y para los diferentes modos de conducción. Todo fabricado con aluminio cepillado.

McLaren define al Speedtail como un ‘Hyper GT’ y sólo fabricará 106 unidades, todas ellas a un precio de dos millones de euros y además, reservadas. Las entregas están previstas para comienzos de 2020.

Javi Martín


Fotos del McLaren Speedtail