MINI

En el año 1959 apareció en el mercado un coche que sorprendió por su forma de aprovechar el espacio, por las soluciones que, aunque sencillas, eran bastante innovadoras y por un comportamiento que desde el primer momento, encandiló a muchos conductores. Hablamos del Morris Mini Minor, o dicho de otra forma, el Mini. Un automóvil cuyo objetivo era ser un vehículo de para las masas que, tras la Segunda Guerra Mundial, requerían un medio de transporte económico, robusto y capaz de enfrentarse a todo. Así, Alec Issigonis fue capaz de crear un coche que rápidamente se hizo popular y grabó su nombre y el de su creador, en los libros de historia de la industria automovilística.

Pero, como punto llamativo, no fue un éxito como se esperaba. Fue la clase pudiente quien acabó encandilada por un coche extremadamente pequeño, fácil de conducir y barato de adquirir. La clase media británica no cayó en las redes de su encanto y un coche que buscaba movilizar un país de forma económica, se convirtió en un objeto de capricho de los más pudientes. Un suceso que resulta llamativo, pues el Morris Mini Minor, como se llamó durante sus primeros años de vida (era un modelo de la Morris, que luego pasó a formar parte de la British Motor Corporation o BMC), era sencillo al extremo. Había sido diseñado para circular por las estrechas, laberínticas y atestadas calles de Londres de forma ágil, barata y cómoda, transportando a cinco adultos y algo de equipaje.

MINI 60 años

Uno de sus puntos más interesantes y que realmente hizo del modelo algo especial, fueron sus soluciones. Para poder meter a cuatro adultos en una caja tan pequeña había que priorizar el espacio al máximo. Así, las ventanillas no eran descendentes, sino correderas. esto permitió prescindir del mecanismo de mando de los cristales, hacer las puertas más delgadas e incluir unos bolsillo para almacenar objetos (según se dice, Issigonis los diseñó para que cupiera una botella de su ginebra favorita). El motor se colocó de forma transversal y se recurrió a la tracción delantera para evitar un túnel de transmisión que habría robado espacio en el habitáculo. Así mismo, el volante se colocó muy inclinado y el salpicadero se redujo a su mínima expresión. La suspensión era una idea muy innovadora e ingeniosa, pues consistía en unos tacos de goma de forma cónica que resolvía el problema de espacio y proporcionaba un comportamiento que le hizo famoso.

Comportamiento que llamó la atención de un piloto, John Cooper, quien fue capaz de convertir el modelo en un deportivo capaz de ganar en el competiciones de rallye. De hecho, logró tres entorchados en el mítico Rallye de Montecarlo en la década de los 60. Desde entonces, las versiones más deportivas del Mini llevan el pseudónimo de ‘Cooper’, incluso actualmente representan la máxima expresión del Mini en todos sus modelos. Puede parecer poca cosa, pero estamos hablando de un modelo diseñado para ser económico, con un gasto de combustible lo más bajo posible y por tanto, sus motores no estaban diseñados para ser rápidos, sino eficientes y ahorradores.

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Entre las anécdotas que pueblan la historia del Mini, hay una muy curiosa. A pesar de ser un coche ‘low cost’, su ligereza y su comportamiento le daban un talante muy deportivo. Esto provocaba que sus propietarios fueran bastante más rápido de lo aconsejable y que su motor sufriera las consecuencias con numerosas visitas al taller. Consecuencias de conducir al límite un coche que estaba pensado para todo lo contrario. También está el hecho ocurrido en la década de los 90, cuando el Grupo Rover, propietario por aquel entonces de BMC, patentó su silueta.

Poco a poco, gracias a sus características y a su aparición en algunas películas de cine, el modelo se extendió por todo el mundo y pasó a ser una auténtica leyenda viva. Se fabricó en Australia, Bélgica, Chila, Italia, Portugal, Sudáfrica, Uruguay, Venezuela, Yugoslavia y por supuesto, en España. Su producción se alargó hasta nada menos que el año 2000, cuando entró en escena BMW y cambió su historia para siempre, convirtiendo un pequeño automóvil creado para ser barato en toda una marca de alta gama y de talante muy deportivo. El primer MINI de BMW llegó en el año 2001 y el resto, ya lo conocemos.

Morris Mini vs MINI

El Mini es un coche que ha hecho historia. Es un icono de la cultura pop, un modelo apreciado y buscado por los coleccionistas. Existen clubes a lo largo y ancho del globo y en 2019 cumple 60 años y por eso, hemos querido recordar algunas de sus curiosidades. Felicidades Mini.

Javi Martín


Fotos del Morris Mini Minor