Renault Espace

La historia del automóvil está llena de anécdotas, curiosidades y, en ocasiones, mucha valentía. De hecho, la creación del automóvil y su evolución es pura valentía y agallas ante un futuro incierto, aunque ahora sea una de las industrias más potentes del mundo. También es verdad que los coches han cambiado tanto, que la comparación directa es simplemente, una incoherencia. De carros de caballos malamente motorizados, a vehículos cuyo diseño y desarrollo cuestan varios cientos de millones de euros. Máquinas con una ingeniería industrial que dejaría con la boca abierta a muchos escépticos.

Por eso, cuando un fabricante se lanza a la aventura y busca crear un nuevo concepto de automóvil, el riesgo sea máximo y las posibles pérdidas, millonarias. Es el motivo principal para que muchos coches, como por ejemplo, el Volkswagen Golf, cambien muy poco con cada generación, que los diseños de los coches modernos sean todos muy parecidos o que nadie se atreva a ir contracorriente en términos de modas, tendencias o devenires del mercado. La apuesta es muy cara y pocos fabricantes ganan más de 2.000 euros por cada vehículo vendido. Sólo hay dos firmas que se pueden permitir pequeños tropiezos, pues venden toda la producción y además, ganan muchísimo dinero con sus coches: Porsche y Ferrari, ambas por encima de los 15.000 euros limpios por coche matriculado.

Renault Espace

No es la primera vez que se deja de vender un coche por no ser rentable, algo de lo que saben mucho en Renault. La firma francesa es una de las más atrevidas en cuanto a lanzamientos y no sería la primera vez que tropieza y se ve obligada a dar marcha atrás con su idea. Sin embargo, no es un fabricante que se acobarde fácilmente y sabe como es el éxito a la perfección. De hecho, Renault es la marca responsable de la aparición del segmento de los utilitarios, iniciado con el ya mítico Renault 5 y también son responsables del auge del monovolumen con el Renault Espace.

El Renault 5 creó escuela y pronto vio cómo llegaban todo tipo de rivales, dando inicio a un segmento de mercado que hoy es uno de los más potentes de Europa, con ventas realmente altas. Pero, el coche que rompió moldes de forma destacada en su momento fue el Renault Espace, un vehículo que hoy sufre frente a la competencia SUV y se ha visto obligado a mutar de una forma poco ortodoxa para seguir ofreciendo sus características de modularidad y de flexibilidad, pero combinado con la casi obsesión de los usuarios por tener un automóvil con el aspecto robusto y ‘potente’ de un todocamino. Devenires del mercado, que ha llevado a uno de los coches más innovadores de la historia a contentarse con las migajas.

Renault Espace

Cuando la firma francesa puso en circulación el primer Espace, algo que sucedió en la década de los 80, no había nada ni medianamente similar en Europa. En estados Unidos había un modelo de Dodge de similares características y los expertos no se deciden respecto a cuál fue el primer monovolumen del mundo. Al menos, tenemos claro que el Renault Espace fue el primero de su clase en Europa y, además, fue un hito histórico e ingenieril por todo lo que ofrecía. Con el Espace, Renault puso en circulación un coche cuyo habitáculo ofrecía cosas nunca vistas: se podían girar, plegar, mover; se podía formar un salón donde comer tranquilamente, donde pasar el rato leyendo o incluso dónde dormir. Cosas que ofrecen muchos monovolúmenes actuales, cuyo origen es, ni más ni menos, que el Renault Espace.

No obstante y como apunte histórico, el Renault Espace no es un proyecto de la marca francesa, aunque sí tiene su origen en el país galo. Fue Matra quien comenzó con la idea, que en primera instancia fue ofrecida a Peugeot (que tenían participación en Matra), que rechazó la propuesta por imposibilidad de encajarlo en su gama y por problemas económicos. PSA rompe lazos con Matra e indemniza a la compañía con un capital que sirve para su desarrollo, que finalmente es recogido por Renault y explotado al máximo.

Las innovaciones de este coche eran muchas, no se quedaban en un habitáculo modulable. La carrocería se realizaba en lo que llaman ‘poliéster estratificado’ y zonas con dos láminas de fibra de vidrio separadas por una lámina de espuma. Tampoco fue un éxito a la primera, tuvo que llegar la segunda generación del Espace para sus ventas se disparan, pero las innovaciones, más en el sector del automóvil, necesitan un tiempo de asimilación que, ahora, tras más de 30 años, los SUV están destruyendo de una forma sorprendentemente fácil.

Javi Martín


Fotos del Renault Espace